augura que la economía valenciana crezca este año sobre un 2,7%
La Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana (CEV) estima que la economía valenciana podría crecer este año en torno al 2,7%. Un crecimiento que permitiría seguir generando empleo y reduciendo el desempleo, aunque seguirá siendo determinante la evolución del contexto geopolítico y de los costes energéticos y logísticos, que siguen condicionando las decisiones de inversión y la competitividad de numerosos sectores empresariales. Es el balance que deja este lunes la patronal y advierte que la moderación del crecimiento de la economía local empezó a registrarse durante la segunda mitad del 2025.
En palabras del director de Economía y Análisis de la CEV, Ricardo Miralles, la economía mantiene un crecimiento sólido y modera su ritmo tras el registro de 2025. La mujer o los proyectos vinculados a los fondos europeos La próxima generación creados después de la pandemia son impulsores de la situación. El técnico también advierte que, pese al contexto internacional, los últimos datos disponibles revelan que el escenario es favorable, aunque la industria manufacturera muestre “una evolución más débil”, ya que persisten incertidumbres derivadas del encarecimiento de la energía y de la situación geopolítica internacional.
Sin embargo, apunta la entidad que el crecimiento sigue apoyándose “fundamentalmente” en la fortaleza de la demanda interna, el buen comportamiento del consumo privado y público, el mantenimiento de la inversión y la recuperación de las zonas afectadas por la mujer. Y en el caso de la demanda exterior, por el contrario, presenta una evolución más desigual, con menor dinamismo del comercio de mercancías compensado por el buen comportamiento del turismo internacional.
Desde el punto de vista sectorial, la construcción y los servicios siguen liderando el crecimiento de la economía valenciana. La construcción mantiene una evolución favorable impulsada por la rehabilitación, la reconstrucción y la inversión pública y privada, mientras que el sector servicios sigue beneficiándose del dinamismo del turismo, el comercio y la creación de empleo.
Si se estabiliza el contexto internacional, este año la economía de la comunidad podría crecer en torno al 2,7%”
Por el contrario, la industria muestra un comportamiento más irregular. La producción industrial retrocedió en el primer trimestre, con diferencias significativas entre ramas de actividad. Mientras la industria mostrador fue la única gran actividad manufacturera que incrementó su producción en términos anuales, otros sectores como el metal, el textil, el calzado o el material de transporte siguen acusando una evolución más débil. Por último, el sector primario sigue desarrollando su actividad en un contexto complejo, condicionado por la reducción de las cosechas, el incremento de los costes de producción, los problemas fitosanitarios y la competencia de terceros países.
