El rally del ETF ARGT y la apuesta por la minería en Santa Cruz: un panorama del mercado argentino
El escenario financiero argentino viene mostrando movimientos que captan la atención de inversores globales, especialmente por el desempeño del Global X MSCI Argentina ETF (ARGT). En los últimos cinco años, este fondo logró un rendimiento extraordinario del 233%, impulsado principalmente por las expectativas que generaron las reformas económicas de Javier Milei. Sin embargo, el panorama actual sugiere cierta cautela. Tras tocar niveles de sobrecompra en noviembre pasado, los papeles se estabilizaron en la zona de los 91 dólares, reflejando ganancias moderadas durante lo que va de 2025. La duda que circula en los pasillos de la City es si el programa oficial tiene todavía el combustible necesario para mantener semejante inercia alcista.
El factor macroeconómico que define el rumbo del ARGT es, sin lugar a dudas, la trayectoria de los precios. Al asumir la presidencia en diciembre de 2023, Milei se encontró con una inflación anual que superaba el 200%. Si bien el fuerte ajuste fiscal logró enfriar los indicadores mensuales hasta llevarlos al orden del 2%, esa cifra parece haberse convertido en un piso difícil de romper. La debilidad del peso y el fin de los controles de precios previos le ponen una resistencia a la baja que el mercado monitorea de cerca. De hecho, los informes del INDEC de mediados de cada mes son el termómetro real: si la inflación llegara a saltar por encima del 2,5% mensual, el programa de reformas podría empezar a perder confianza entre los operadores.
La dependencia de MercadoLibre y el riesgo bancario
Invertir en el ARGT implica aceptar una concentración de riesgo bastante particular. MercadoLibre representa un 21,4% de la cartera del fondo, lo que significa que el ETF se mueve, en gran medida, al ritmo de la empresa fundada por Marcos Galperín. Durante 2025, la gigante del comercio electrónico mostró un crecimiento del 20%, una cifra que, aunque positiva, queda por debajo de sus promedios históricos debido a una expansión de beneficios más lenta. Cuando MELI tropieza, el ARGT lo siente de inmediato en su cotización.
Por fuera del sector tecnológico, el fondo tiene una exposición muy marcada hacia los bancos y las empresas energéticas locales. Si bien estas compañías son las principales beneficiarias de un entorno desregulado y “market-friendly”, no están exentas de los vaivenes políticos y regulatorios del país. Es fundamental seguir de cerca el peso combinado de entidades como el Grupo Financiero Galicia, Banco Macro y el BBVA Argentina. Si la exposición al sector bancario supera el 20%, el ETF queda mucho más expuesto ante cualquier evento de crédito o cambios inesperados en la política monetaria. Para quienes buscan alternativas, existe el iShares MSCI Argentina (AGT), que replica el mismo índice con costos similares, pero su baja liquidez y el amplio spread entre compra y venta suelen hacer que el ARGT siga siendo la opción preferida por los inversores institucionales.
Avances estratégicos en el Macizo del Deseado
Mientras el mercado de capitales debate los números macro, la economía real muestra avances significativos en el sector minero de Santa Cruz. Latin Metals anunció que su socio estratégico, Daura Gold Corp., inició los estudios geofísicos de polarización inducida en el proyecto de oro y plata Cerro Bayo. Estos trabajos buscan definir con mayor precisión las zonas de alta resistividad antes de arrancar con las perforaciones programadas para principios de 2026. Es una etapa clave para este activo, que ya cuenta con los permisos ambientales aprobados para operar en 21 plataformas de perforación tras el visto bueno oficial en marzo de 2025.
El proyecto se encuentra en una ubicación privilegiada dentro del Macizo del Deseado, una región que desde los años 90 ha entregado descubrimientos por más de 600 millones de onzas de plata y 20 millones de onzas de oro. Cerro Bayo está rodeado de gigantes, como la mina Cerro Negro de Newmont y San José de Hochschild, lo que refuerza el potencial geológico de la zona. Keith Henderson, CEO de Latin Metals, destacó que el progreso en la exploración valida el modelo de negocio de la compañía, que busca testear objetivos de alta ley minimizando el riesgo para los accionistas.
Solidez financiera y perspectivas para 2026
La salud financiera de Latin Metals parece estar en un momento de solidez, algo vital para sostener planes de exploración de largo aliento. La empresa recibió recientemente un pago de 200.000 dólares por parte de Daura Gold, efectuado mediante la emisión de casi 745.000 acciones comunes. A esto se suma una inyección de capital de aproximadamente 1,79 millones de dólares proveniente del ejercicio de opciones y warrants, muchos de ellos ejecutados a precios de mercado. Estos fondos permiten que la minera llegue a 2026 con una caja bien posicionada y un presupuesto disciplinado.
En definitiva, el futuro del ARGT en los próximos doce meses dependerá de la capacidad del gobierno para evitar una crisis cambiaria mientras mantiene a raya la inflación. En el plano corporativo, la clave estará en la resiliencia de MercadoLibre y en la capacidad de proyectos mineros como Cerro Bayo para transformar sus prospecciones en descubrimientos reales. Con un modelo de “generador de proyectos”, Latin Metals sigue buscando socios estratégicos para su cartera de 18 activos, apostando a que el renovado interés por Argentina se traduzca en una nueva era de descubrimientos minerales.
