El nuevo desafío de Kate Middleton: escalar tres montañas para apoyar la investigación del cáncer
Kate se esfuerza por crear conciencia sobre la importancia de la atención médica integral
“A través de esta iniciativa, quiero crear conciencia sobre el profundo impacto de las enfermedades graves y la importancia de una atención sanitaria integral”, continuó la princesa. “Todos somos diferentes y un enfoque holístico de la atención permite a los sobrevivientes de cáncer enfrentar sus desafíos profundamente personales con el apoyo adecuado. La atención integral no reemplaza la atención clínica, sino que la complementa, ayudando a los pacientes a mantener su bienestar, resiliencia y calidad de vida durante un momento muy difícil. Tenemos la oportunidad de reimaginar el futuro de la atención holística del cáncer. Aquí es cuando podemos crear una forma más accesible y asequible de atención médica en todo el país”. tratamiento.”
Royal Marsden Cancer Charity apoya este esfuerzo ayudando a mejorar el acceso y la comprensión de la atención integral con el objetivo de apoyar la recuperación de los pacientes en todo el Reino Unido. La curación, tanto individual como colectiva, no se trata sólo de “arreglar lo que está roto”, sino de volver a encontrar el equilibrio en la forma en que vivimos: esfuerzo, pensamiento, confianza y seguridad. Porque el coraje no es sólo avanzar, sino permanecer firme, conectado y presente sin importar dónde estés.
Durante una visita reciente a The Christie NHS Foundation Trust en Manchester, la Princesa de Gales conoció a un paciente con cáncer que acababa de terminar su tratamiento. Kate le dio un largo abrazo a Claire Lorente, visiblemente emocionada, justo después de que ella y su pareja Pablo tocaran la tradicional campana que señala el final del tratamiento contra el cáncer.
La princesa, que se encontraba allí para recibir a pacientes y sanitarios, lo felicitó con palabras de aliento: “Bien hecho, muy bien”. La paciente se disculpó entre lágrimas por sus emociones, pero la futura reina la consoló con un tono tierno y comprensivo: “No te preocupes, qué viaje ha sido… ha sido duro”, para regocijo de los presentes.
