Muere a los 80 años el etarra Josu Zabarte, conocido como ‘El Carnicero de Mondragón’
Josué Zabarteconocido como Carnicero Mondragon El hombre de 80 años, considerado uno de los miembros más brutales de la banda terrorista ETA, murió el martes. Asesinato 17 y uno Veinte ataquesZabarte obedeció. 30 años de prisión. Después de la cancelación en 2013, fue lanzado. doctrina parot Del Tribunal Europeo de Derechos Humanos
Nacido en Mondragón (Guipúzcoa), Zabarte. Se unió a ETA cuando era joven.Tras varias detenciones a finales de los 60 y principios de los 70, se reincorporó a la estructura del grupo terrorista y pasó a formar parte de lo que él mismo denominaba. Orden de DonostiaUno de los grupos más activos de ETA durante los primeros años de los años 80. Desde ese mando, la Guardia Civil participó en varios ataques, dirigidos principalmente a la Policía Nacional y al Ejército.
Su historial criminal incluye 17 cargos de asesinato, así como asalto y agresión. Además de tenencia ilegal de armas y pertenencia a organización terrorista, la Audiencia Nacional le imputó cargos. Según las leyes vigentes en aquel momento, la pena máxima no superaba los 30 años, pero fue condenado a más de 600 años de prisión.
La detención de Zabarte se produjo el 15 de junio de 1984, durante un operativo de la Guardia Civil contra un piso franco de ETA en Hernani (Guipúzcoa). Dos miembros del grupo murieron y un representante resultó herido en el intercambio de disparos. Zabarte se escondió en un armario del edificio y finalmente se rindió, se quedó sin municiones y resultó herido en el fuego cruzado.
Después de pasar 29 años consecutivos en prisión, fue liberado en noviembre de 2013 debido a la derogación de la Doctrina Parot. Esta doctrina, practicada por los tribunales españoles desde hace muchos años, estipula que los beneficios penitenciarios deben deducirse del total de las penas impuestas y no del límite máximo de cumplimiento efectivo. Su retirada provocó una revisión penal de numerosos miembros de ETA y condenas por delitos graves, y permitió la liberación anticipada de Zabarte.
No mostró ningún remordimiento.
Sin arrepentirse tras salir de prisión, Zabarte emitió diversas declaraciones públicas que causaron gran indignación entre sus compañeros terroristas. En una entrevista un año después de salir de prisión, aseguró que no era un asesino, pero justificó sus acciones calificando la “ejecución” de sus víctimas como “un contexto de confrontación política”.
