agosto 30, 2026

Ganar un Mundial es difícil. Ganarlo de visitante, en el estadio que el rival considera su templo, contra el tricampeón vigente y con diez mil personas en contra, es otra cosa.

Las Leonas hicieron exactamente eso este sábado en el Wagener Hockey Stadium de Amstelveen. Empataron 1-1 con Países Bajos en el tiempo reglamentario y se impusieron 3-1 en la definición por penales australianos. Es la tercera Copa del Mundo en la historia del seleccionado argentino de hockey femenino, y la primera en 16 años.

El equipo dirigido por Fernando Ferrara cortó además una racha que parecía inamovible: las neerlandesas venían de ganar los últimos tres Mundiales y buscaban su décima estrella.

Cómo se dio el partido

El primer tiempo fue parejo y de pocas situaciones claras. Cristina Cosentino hizo la única atajada de riesgo, ante un remate de Pien Dicke.

Sobre el cierre del segundo cuarto llegó el primer córner corto del partido, y Países Bajos lo aprovechó: Yibbi Jansen puso el 1-0 y las locales se fueron al descanso en ventaja.

El segundo tiempo fue otra historia. Argentina pasó a dominar y se instaló en campo rival durante buena parte de los últimos dos cuartos. El problema estuvo en la definición: las variantes de córner corto de Las Leonas fallaron una y otra vez, y el empate no aparecía.

Hasta que apareció a seis minutos del final. María Granatto capitalizó un rebote tras un córner y puso el 1-1 que llevó el partido a los penales australianos.

La definición

En los shoot-outs, Argentina golpeó primero y no soltó. Se puso 2-0 arriba, sostuvo la diferencia y Sofía Cairó cerró la serie 3-1 en la cuarta ronda.

Cosentino fue elegida jugadora del partido. Su testimonio después de la consagración resumió lo que había en juego: dijo que no tenía palabras, que sabían que Países Bajos era un rival durísimo, y que la consigna había sido pelear cada pelota hasta que llegara el gol y después divertirse en los penales.

También señaló algo que explica el peso emocional de la victoria: era un momento que el equipo venía esperando desde hacía dos torneos, contando los Juegos Olímpicos y el Mundial anterior.

Las tres estrellas, todas contra el mismo rival

Hay una coincidencia difícil de ignorar. Los tres títulos mundiales de Las Leonas llegaron ante Países Bajos.

Perth 2002. Argentina empató 1-1 y ganó 4-3 por penales australianos. Fue la primera Copa del Mundo del seleccionado.

Rosario 2010. Como local, Las Leonas se pusieron 2-0 y terminaron ganando 3-1 en un final sufrido. Segunda estrella.

Amstelveen 2026. Otra vez 1-1, otra vez penales, otra vez Países Bajos.

Entre medio hubo una deuda. En la final de Terrassa 2022, las neerlandesas ganaron 3-1 y se quedaron con su novena copa. Cuatro años después, en su propia casa, la cuenta quedó saldada.

Era la quinta vez que ambos seleccionados se enfrentaban en una final mundialista.

El camino hasta la final

Argentina terminó primera en el Grupo B con dos victorias y un empate: 1-1 ante Estados Unidos en el debut, 3-2 ante Alemania y 2-0 frente a Escocia.

En semifinales eliminó a Australia por 1-0, con gol de Julieta Jankunas.

Vale un dato de contexto que dimensiona la regularidad del seleccionado: de los últimos siete Mundiales, incluido este, Las Leonas llegaron al menos a semifinales en seis. La única excepción fue Londres 2018, cuando quedaron eliminadas en cuartos de final.

Bélgica cortó una espera de 48 años

En el partido por el tercer puesto, Bélgica le ganó 1-0 a Australia y consiguió su primera medalla mundialista en 48 años.

El gol llegó a los 20 minutos, de córner corto, por intermedio de Charlotte Englebert, que remató al palo derecho bajo. Englebert fue después elegida jugadora del torneo.

La belga contó que después de cómo habían jugado la semifinal sabían que tenían con qué ganar el bronce, y que directamente no contemplaron la posibilidad de perder. Aclaró que no fue fácil porque jugaron con una delantera menos y tuvieron que correr más, pero que quedó orgullosa del equipo.

Los premios individuales

  • Jugadora del torneo: Charlotte Englebert (Bélgica).
  • Máxima goleadora: Yibbi Jansen (Países Bajos), con 8 goles.
  • Mejor arquera: Jocelyn Bartram (Australia).
  • Revelación (JSW Rising Star): Zoe Díaz (Argentina).
  • Jugadora del partido en la final: Cristina Cosentino (Argentina).

La ceremonia incluyó además un homenaje especial a Xan de Waard, dos veces elegida jugadora del año por la FIH, que disputó en esta final su último partido internacional.

Lo que significa

El hockey femenino argentino tiene una particularidad que lo distingue de casi cualquier otro deporte del país: gana afuera y gana seguido. Cuatro subcampeonatos mundiales, tres títulos, presencia constante en semifinales y una identidad de juego que sobrevivió a varios recambios generacionales.

Lo de Amstelveen agrega una capa. No fue un torneo cómodo ni una final holgada: fue un partido que Argentina remontó a seis minutos del final, en cancha ajena, contra el mejor equipo de la última década. Ese tipo de victoria dice más de un plantel que una goleada.

Y hay una lectura de largo plazo. Zoe Díaz llevándose el premio a la mejor jugadora joven del torneo sugiere que el recambio ya está en marcha. Las Leonas no ganaron un título con lo último de una camada: lo ganaron mientras arman la siguiente.

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