Desigualdad económica afecta bienestar infantil en países más ricos del mundo
La desigualdad económica en los países más ricos del mundo está perjudicando gravemente el bienestar de millones de niños. En promedio, los hogares del 20% más rico ganan más de cinco veces lo que perciben los del 20% más pobre. De hecho, casi uno de cada cinco niños vive en pobreza de ingresos. Los ejemplos de desigualdad económica son alarmantes: los chicos en las naciones más desiguales tienen 1.7 veces más probabilidades de tener sobrepeso que aquellos en países más equitativos. Por encima de todo, solo el 58% de los niños en familias del quintil inferior reportan muy buena salud, en comparación con el 73% del quintil superior. En esta investigación, analizamos cómo la desigualdad moldea el futuro infantil y qué podemos hacer al respecto.
UNICEF revela cómo la desigualdad económica daña a la infancia en países ricos
Informe analiza 44 países de la OCDE y altos ingresos
La Oficina de Estrategia y Evidencia de UNICEF publicó su Report Card 20 titulado ‘Oportunidades desiguales: la infancia y la desigualdad económica’. Este análisis examina la relación entre las desigualdades económicas y el bienestar infantil en 44 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de altos ingresos. Los resultados revelan que los índices de desigualdad de ingresos y de pobreza infantil siguen siendo persistentemente elevados en la mayoría de estas naciones.
El informe concluye que es posible que no se cubran las necesidades básicas de los niños que viven en situación de pobreza económica. Entre los países con datos comparables, España ocupa el puesto 26 de 40 en cuanto a desigualdad de ingresos, donde el quintil con mayores ingresos gana 5,49 veces más que el quintil con menores ingresos. En pobreza infantil, España cae hasta el puesto 37, reflejando una posición especialmente desfavorable dentro del grupo de países ricos analizados.
Niños en países desiguales enfrentan mayor riesgo de sobrepeso
Los niños y niñas que crecen en los países con mayor desigualdad tienen 1,7 veces más probabilidades de sufrir sobrepeso que los de los países con mayor igualdad. Este fenómeno puede deberse a una alimentación de peor calidad y a la omisión de comidas. La alimentación y la nutrición infantil están fuertemente condicionadas por la calidad de los alimentos que sus familias pueden comprar y preparar. Los hogares con menores ingresos enfrentan mayores dificultades para costear opciones más saludables y tienden a depender de alimentos altos en calorías, lo que incrementa el riesgo de sobrepeso y obesidad.
Brecha salarial: El 20% más rico gana cinco veces más que el más pobre
En promedio, en todos los países analizados, los hogares que se encuentran en el 20% con mayores ingresos ganan más de cinco veces más que los del 20% con menores ingresos. Asimismo, de media, casi uno de cada cinco niños y niñas vive en situación de pobreza económica. En la Unión Europea, solo el 58% de los niños, niñas y adolescentes pertenecientes al quintil de menores ingresos gozan de muy buena salud, en comparación con el 73% del quintil de mayores ingresos.
Desigualdad económica impacta directamente la salud física infantil
Tasas de mortalidad infantil aumentan en sociedades desiguales
Existe una clara relación entre los niveles más elevados de desigualdad económica y la salud infantil. La mortalidad infantil muestra aumentos preocupantes en países donde la crisis económica es más profunda, como quedó evidenciado en Grecia. Asimismo, la muerte de muchos niños a nivel global se vincula con la desigualdad geográfica de la mortalidad neonatal e infantil. Las disparidades son grandes también dentro de un mismo país, donde un bebé que nace en condiciones de pobreza en algunas áreas tiene mayor probabilidad de perecer de manera prematura. La mortalidad infantil está fuertemente asociada a la pobreza, entonces cuando aumentan los niveles de pobreza, empeoran las condiciones de vida y eso impacta directamente en la salud de los niños.
Obesidad y sobrepeso: 1.7 veces mayor en países con alta desigualdad
Los niveles de sobrepeso han aumentado considerablemente en 14 de los 43 países con datos disponibles, siguiendo con una tendencia que viene de tiempo atrás. En particular, en Reino Unido, las encuestas de nutrición han mostrado que en los hogares con mayores dificultades ha aumentado el riesgo de obesidad infantil por falta de recursos económicos. La brecha económica se refleja directamente en la salud física y en la calidad de la alimentación. La alimentación de los niños y niñas no es el resultado de una elección personal, sino que se ve determinada por entornos alimentarios no saludables donde predominan los alimentos ultraprocesados.
Solo 58% de niños pobres reportan muy buena salud en la UE
El nivel de satisfacción vital de los niños y las niñas se ha resentido especialmente en 15 de los 26 países que disponen de datos. En efecto, el bienestar mental afectado muestra que el 77% de los niños del quintil superior reportan satisfacción vital, en comparación con solo el 67% del quintil inferior.
Brecha educativa refleja la desigualdad económica en el rendimiento académico
65% de estudiantes en países desiguales carecen de competencias básicas
El rendimiento educativo muestra una relación directa con la desigualdad económica. Los niños y niñas de los países con mayor desigualdad tienen un 65% de probabilidades de abandonar la escuela sin haber adquirido competencias básicas en lectura y matemáticas, frente al 40% de los de los países con más equidad. Esta diferencia de 25 puntos porcentuales representa millones de estudiantes que no logran desarrollar las habilidades fundamentales necesarias para su vida adulta. Los países con mayores diferencias entre ricos y pobres tienden a obtener, en general, peores resultados académicos en las pruebas internacionales.
Diferencias dentro de un mismo país: 83% vs 42% en comprensión lectora
Las desigualdades entre países se reproducen también internamente, con grandes diferencias en las puntuaciones de las pruebas entre los niños y niñas de las familias más ricas y los de las más pobres dentro de cada país. De media, el 83% de los jóvenes de 15 años de familias con más ingresos alcanza competencias básicas en matemáticas y lectura, frente al 42% de los jóvenes de familias con menos ingresos. Entre los países con datos comparables incluidos en el informe, España ocupa el puesto 14 de 41 en cuanto a la magnitud de la brecha en el dominio básico de las matemáticas y la lectura.
Segregación socioeconómica en escuelas perpetúa la desigualdad
La segregación estudiantil por nivel socioeconómico representa un obstáculo para promover la igualdad de oportunidades educativas. Un sistema educativo segregado reproduce las desigualdades sociales de origen, ampliando la brecha en el rendimiento educativo entre los estudiantes más vulnerables y los más privilegiados. El nivel socioeconómico del alumno condiciona su rendimiento académico, con una brecha de 82 puntos PISA entre los alumnos de hogares con mayor y menor nivel socioeconómico.
Niños relatan cómo viven y comprenden la desigualdad económica
Investigación en seis países revela fuerte conciencia infantil sobre inequidad
Investigaciones realizadas con niños, niñas y adolescentes en seis países mostraron que estos tienen una clara conciencia y comprensión de las desigualdades. Los chicos discutieron e identificaron varios aspectos de las desigualdades, incluyendo factores económicos, diferencias y experiencias de discriminación relacionadas con género, discapacidad, raza, origen étnico y estatus migratorio, así como también asociadas a las particularidades físicas como la apariencia.
“Si sos pobre y tus amigos te invitan a salir, es probable que te dejen de lado si no tenés dinero para ir con ellos”, expresó un niño en Colombia. En España, otro chico señaló: “Hay escuelas en las que, cuando una nena es romaní, como están acostumbrados a que las nenas romaníes no estudien, las colocan en clases de apoyo, aunque saquen buenas notas”.
Además de identificar estas desigualdades, también mencionaron los diferentes sistemas y contextos en los que estas se arraigan, incluyendo el sistema educativo, el gobierno y las políticas públicas.
Propuestas de los propios niños para combatir la desigualdad
Los chicos también propusieron soluciones para abordar estas desigualdades. “Dar a los niños y niñas el derecho a voto y más fondos para la ayuda social destinada a la infancia”, sugirió un niño en Suiza.
Bienestar mental afectado: 77% vs 67% en satisfacción vital
Alrededor del 77% de los adolescentes de 15 años que viven en las familias más favorecidas reportan altos niveles de satisfacción con la vida, en comparación con solo el 67% de los que viven en familias más desfavorecidas.
Conclusión
En resumen, la desigualdad económica representa una amenaza real para millones de niños en los países más ricos. Los datos son contundentes: afecta su salud física, su rendimiento educativo y su bienestar emocional. Esencialmente, estamos privando a una generación de oportunidades que deberían estar garantizadas. Los propios chicos ya identifican estas brechas y proponen soluciones. Nos corresponde escucharlos y actuar con urgencia para construir sociedades más equitativas donde todos los niños puedan prosperar.
