Suecia abraza capitalismo en giro económico que sorprende al mundo
Suecia, históricamente asociada al modelo de bienestar nórdico, nos sorprende hoy con un giro hacia el sweden capitalism que pocos anticiparon. El gasto público total cayó desde 69.4% al 49.3% del PIB en 2024, mientras el gasto social público alcanzó apenas 23.7% del PIB, prácticamente idéntico al de Estados Unidos. Este cambio desafía el debate tradicional sobre sweden capitalism or socialism. Particularmente notable es que hoy casi la mitad de las clínicas de atención primaria son privadas, mientras uno de cada tres colegios secundarios funciona bajo gestión privada. Analizaremos cómo este modelo de swedish capitalism impulsa un crecimiento económico del 2% anual proyectado hasta 2030, superando a sus vecinos europeos, aunque generando nuevos desafíos sociales.
Suecia reduce el gasto público y transforma su economía
La transformación económica sueca comenzó tras la crisis de principios de los años 90, cuando el gasto público alcanzó un máximo histórico del 70,5% del PIB en 1993. Desde entonces, el país nórdico implementó recortes sostenidos que redujeron este indicador al 49,9% del PIB en 2025. Este ajuste vino acompañado de una reducción de la deuda pública desde el 68% del PIB en 1993 al 31% en 2023.
El tipo impositivo máximo sobre la renta cayó desde casi el 90% en la década de 1980 hasta cerca del 50%. La ministra de Finanzas Elisabeth Svantesson redujo impuestos durante tres años consecutivos, marcando una diferencia notable con el resto de Europa. Conni Jonsson, fundadora multimillonaria de EQT, afirmó al respecto que resulta más atractivo tributar en Suecia que en Estados Unidos.
En 2005, el Parlamento sueco abolió por unanimidad el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Un estudio de la Escuela de Economía de Estocolmo reveló que tras esta eliminación, las empresas privadas con posibles sucesores familiares crecieron más rápido e invirtieron más. Asimismo, en 2007 se eliminó el impuesto sobre el patrimonio.
Para 2026, el gobierno propuso reducir el Impuesto sobre Sociedades del 20,6% al 20%, junto con rebajas al impuesto sobre la renta de no residentes del 25% al 20%.
Sectores privatizados demuestran mayor eficiencia operativa
La empresa de telemedicina Kry entregó más de 200 millones de interacciones con pacientes, permitiendo consultas online en minutos. El servicio gestiona el 60% de los 100 diagnósticos más comunes dentro de la atención primaria. Específicamente, un proyecto piloto con inteligencia artificial redujo las caídas hospitalarias en un 67%, con un ahorro proyectado de 140 millones de coronas anuales. El enfoque optimizado resultó en apenas 2,0 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes.
En educación, Vittra opera 27 centros con 8.500 alumnos bajo gestión privada pero financiamiento público al 100%. Los padres no pagan matrícula ni cuotas, mientras la empresa recibe fondos estatales completos. AcadeMedia, la mayor compañía educativa del norte de Europa, gestiona más de 650 escuelas. El grupo expandió operaciones a Noruega, Alemania, Países Bajos, Reino Unido y Finlandia. Entre el 20% y el 30% de los estudiantes suecos asisten a escuelas administradas por empresas privadas.
El resultado EBITA ajustado de AcadeMedia aumentó hasta 438 millones de coronas, frente a 386 millones del año anterior. Marcus Strömberg, CEO de la compañía, atribuyó esta mejora a las inversiones previas en educación internacional y programas para adultos.
Desigualdad crece mientras el PIB supera a vecinos europeos
La desigualdad económica alcanzó sus cifras más elevadas en cuatro décadas. Suecia se convirtió en el país de la OCDE donde más creció la desigualdad desde 1980. Los multimillonarios con más de 100 millones de euros aumentaron de 28 personas en el año 2000 a 542 en la actualidad. En 2021, el 10% más rico incrementó sus ingresos un 16%, frente a menos del 4% para el resto de la población.
La tasa de pobreza se duplicó en los últimos 20 años, pasando del 7% al 14%. Más del 20% de los menores está en riesgo de pobreza o exclusión social. La pobreza resulta siete veces más común entre los nacidos en el extranjero que entre los autóctonos.
Al mismo tiempo, la violencia urbana escaló de manera preocupante. Más de 20 civiles murieron en los últimos tres años por tiroteos vinculados a bandas criminales. En 2024 se registraron 395 menores entre 15 y 17 años procesados por asesinato o intento de asesinato, comparado con apenas 16 en 2013. Las bandas reclutan jóvenes en zonas marginales, aprovechando la falta de integración y las barreras económicas. Estos grupos criminales vinculados al narcotráfico encuentran terreno fértil en barrios donde el control estatal disminuyó.
Conclusión
En resumen, el modelo sueco nos demuestra cómo el capitalismo puede generar crecimiento económico sostenido y eficiencia operativa en sectores privatizados. Sin embargo, no podemos ignorar que este giro económico trajo consecuencias sociales preocupantes. La desigualdad alcanzó niveles históricos, la pobreza se duplicó y la violencia urbana escaló dramáticamente. Básicamente, Suecia logró prosperidad económica a costa de fragmentación social. El desafío actual consiste en equilibrar los beneficios del crecimiento con la cohesión social que históricamente caracterizó al país nórdico.
