Apenas se conoció el retiro de Lionel Messi de la Selección, el pedido se multiplicó en las redes: que nadie más use la 10. Claudio Tapia, presidente de la AFA, ya había anticipado en 2024 que la camiseta se retiraría cuando Messi terminara su carrera en el seleccionado.
El problema es que esa decisión no depende de la AFA. Y hay un antecedente que lo demuestra: ya se intentó, con Maradona, y no se pudo.
Qué dice la regla
La FIFA exige que los planteles usen numeración correlativa. En el Mundial 2026, con listas de 26 futbolistas, los únicos dorsales disponibles eran del 1 al 26. En la época de las listas de 23, iban del 1 al 23.
La consecuencia es simple: si nadie usa la 10, queda un número sin asignar dentro de una serie que tiene que estar completa. No hay forma de dejar la camiseta vacante sin romper la regla.
Eso rige para las competencias oficiales bajo el paraguas de la FIFA: Mundiales y torneos continentales. Los amistosos son otra cosa. Ahí la AFA sí puede armar el equipo sin ningún 10, y de hecho ya lo hizo.
Lo que resulta difícil de imaginar es que la FIFA autorice la excepción para la Copa América 2028 o para el Mundial 2030, sobre todo teniendo en cuenta cómo terminó el intento anterior.
El antecedente: la 10 estuvo retirada cinco meses
Esta parte casi nunca se cuenta completa, y es la que explica todo.
El martes 25 de septiembre de 2001, el Comité Ejecutivo de la AFA, encabezado por Julio Grondona, resolvió por unanimidad retirar la camiseta número 10 de la Selección como tributo a Diego Maradona. Olé lo llevó a la tapa con la idea de que era voluntad de Dios.
Y la medida se aplicó de verdad. Ariel “el Burrito” Ortega, que había heredado el número, lo usó por última vez el 8 de noviembre de 2001, en el 2-0 sobre Perú en el Monumental por Eliminatorias. Seis días después, en el 1-1 con Uruguay en Montevideo, salió con la 23.
Después de eso la Selección jugó sin ningún 10 en cancha. Los tres amistosos de principios de 2002 —ante Gales, Camerún y Alemania— se disputaron con la camiseta retirada.
Durante unos cinco meses, entre noviembre de 2001 y abril de 2002, la 10 argentina no existió.
La grieta interna que hubo entonces
No todos estuvieron de acuerdo, y conviene recordarlo ahora que el debate vuelve.
Mario Kempes, que había usado la 10 en el Mundial 78, publicó una columna en Olé el 8 de octubre de 2001 en contra de la medida. Su argumento fue que “no es la camiseta de una persona, sino la del fútbol argentino”.
Maradona, en cambio, lo recibió con orgullo y dijo que ser el dueño de esa camiseta significaba muchísimo para él, entre todos los grandes que hubo, hay y habrá en la Argentina.
Veinticinco años después, la discusión es exactamente la misma: si el número pertenece a un jugador o a una tradición.
Dónde se cayó el plan
Con la clasificación al Mundial de Corea-Japón ya asegurada y el partido despedida de Maradona jugado en la Bombonera, la AFA le hizo a la FIFA un pedido formal de excepción: que Roberto Bonano, tercer arquero del plantel de Marcelo Bielsa, usara la 24 en lugar de la 10.
La FIFA rechazó el pedido. La numeración tenía que ir del 1 al 23 sin huecos.
Resultado: Ortega usó la 10 en Corea-Japón 2002 y el retiro simbólico quedó sin efecto en la competencia que más importaba.
Algunas coberturas argentinas mencionan que el Comité Organizador del torneo llegó a dar el visto bueno y que Joseph Blatter hizo un gesto hacia Maradona a fines de mayo de 2002, presentándolo como una excepción única. No pudimos verificar ese episodio en otras fuentes, y el desenlace confirmado es el mismo: la camiseta se usó.
Hubo un segundo intento en noviembre de 2020, cuando murió Maradona. Se juntaron firmas en Change.org para que la AFA retirara el número. Chocó contra la misma regla y tampoco prosperó.
La paradoja
Vale la pena decirlo, porque le da sentido a toda la historia.
Si en 2001 la FIFA hubiera aceptado el pedido de Grondona, Messi nunca habría usado la 10 de la Selección. La negativa que en su momento se leyó como una falta de respeto hacia Maradona es la razón por la que existió la comparación entre los dos, y por la que Messi pudo levantar la Copa del Mundo con el mismo número que Diego en 1986.
Lo mismo puede pasar ahora. Quien use esa camiseta va a cargar con el peso de dos ídolos en lugar de uno, pero también va a tener la posibilidad de que su nombre se sume a esa línea.
Quién puede usarla ahora
Ningún nombre está confirmado. Lo que sí hay son antecedentes concretos.
Messi la usó por primera vez el 28 de marzo de 2009, con Maradona como técnico, en un 4-0 a Venezuela. Desde entonces fue suya cada vez que estuvo disponible.
En sus ausencias la usaron varios. El último fue Franco Mastantuono, en el cierre de las Eliminatorias ante Ecuador. Antes la habían llevado Ángel Correa, frente a Uruguay y Brasil, y Paulo Dybala, contra Chile, donde convirtió. Ninguno de los tres quedó en la lista final del Mundial 2026.
Entre los habituales de Lionel Scaloni, Lautaro Martínez usa la 10 en el Inter y Alexis Mac Allister la llevó en el Liverpool. Nicolás Paz la usa en el Como. También la vistieron alguna vez en clubes Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Thiago Almada, Giovani Lo Celso y Nicolás González.
La discusión de fondo, de todos modos, no es el número. Es que la Selección pierde a su principal creador y máximo goleador al mismo tiempo. La salida más probable quizás no sea buscar otro Messi sino repartir lo que él hacía solo entre varios: Lautaro y Julián Álvarez arriba, y la creación distribuida entre Mac Allister, Enzo Fernández, Paz, Almada y Mastantuono.