Los sindicatos lanzan un ultimátum al Gobierno para que apruebe el registro horario antes de agosto
Los sindicatos están perdiendo la paciencia con el Govern y especialmente con su falta de cumplimiento en trasladar los acuerdos a la realidad, en el BOE para ser exactos. Así, esta mañana han enviado un ultimátum al Ejecutivo por su retraso en aprobar el registro horario prometido en muchas ocasiones, pero que el Consejo de Ministros aún no ha aprobado. La advertencia es que si el 31 de julio no se ha aprobado este control horario, CC.OO. y UGT no volverán a participar en acuerdos de este tipo con el Govern, que acusan de primero firmar y después no cumplir. Y más en ese terreno, cuando depende del Consejo de Ministros, sin tener que pasar por el parlamento. Lo que no han concretado es la forma en que llevarán a la práctica esta negativa a participar.
“Nuestra paciencia con el registro horario ha desbordado el vaso, el cubilete y el cubo… , ya vale de juego de trileros”, ha dicho de forma gráfica Unai Sordo, secretario general de CCOO. conjunto del Ejecutivo. “Que lo solucionen en el Consejo de Ministros, el Gobierno debe cumplir lo que firma”, ha dicho Pepe Álvarez, secretario general de UGT.
Éste no es el único acuerdo que los sindicatos reprochan al Gobierno de no trasladarlo al BOE. También señalan el compromiso de prohibir la absorción de pluses en el aumento del SMI, que se acordó, pero que de momento no se ha llevado a cabo, ni existen expectativas a la vista de que se haga.
Por otro lado, ambos sindicatos han decidido crear un fondo para reforzar las movilizaciones en los convenios colectivos. Visto que la negociación del Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) no arranca, por eso consideran un desinterés de la patronal, y constatando los bajos salarios que mantienen unos diez millones de trabajadores, han decidido dar un paso para reforzar el poder negociador de los sindicalistas a la hora de negociar el convenio. Se trata de un nuevo instrumento dotado de ocho millones de euros para cubrir lo que queda de este y siguiente año. En realidad, son dos fondos independientes, uno por cada sindicato, cada uno con cuatro millones.
Se trata de compensar la pérdida de salario que sufrirán los trabajadores por la participación en una huelga. En concreto, el objetivo es que los trabajadores en huelga mantengan al menos el equivalente al SMI. Un fondo destinado para los afiliados, y que cada sindicato decidirá por su cuenta, aunque con elementos de coordinación entre ambos.
“Es una medida ambiciosa, no busca el conflicto por conflicto, huelga por huelga, pero si busca dar poder de negociación a los sindicalistas”, ha afirmado el secretario general de CCOO, Unai Sordo. La misma idea la ha reafirmado el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, al afirmar que las empresas deben asumir que sus beneficios dan para mejora sustancial del nivel salarial.
